«Mark Fisher: el hauntólogo k-punk de una cibercultura weird»

«Mark Fisher: el hauntólogo k-punk de una cibercultura weird»

#undíacomohoy, un 11 de julio de 1968, nacía el escritor, crítico musical, filósofo político y teórico de la (ciber)cultura, Mark Fisher.

Apasionado por la música contracultural desde muy joven, y tanto más por la crítica musical que asociaba a estas formas musicales con la política, el cine y la literatura de ficción, Fisher, resuelve comenzar una carrera prolífica como teórico de la cultura contemporánea, desde sus años de estudio de Inglés y Filosofía en la universidad de Hull a finales de los 80s; por tal ruta se encontraría bajo la mentoría e influencia de la filósofa, escritora, teórica cultural y ciberfeminista Sadie Plant, a través del grupo Switch, con otros importantes colegas con los que elaborarían varias y novedosas apuestas teóricas sobre la cultura. De la mano de Plant, estos pasajes universitarios lo llevarían a convertirse en miembro fundador del mítico e “hipersticional” grupo de la CCRU (Unidad de Investigación de la Cultura Cibernética), un colectivo interdisciplinario dirigido por estudiantes del departamento de filosofía de la Universidad de Warwick, en cabeza del genio in-visible y controversial de Nick Land y de Plant -creadores de la hoy conocida corriente “aceleracionista” y sus propuestas de «Teoría Ficción» – junto a otros profesores y estudiantes de la Universidad de Warwick adscritos al grupo, como Iain Hamilton Grant, Robin Mackay, Kodwo Eshun, Steve Goodman (a.k.a. Kode9), Luciana Parisi, Matthew Fuller, Suzanne Livingstone, Hari Kunzru, Anna Greenspan, Jake y Dinos Chapman, entre otras figuras que se sumarían en la elaboración y desarrollo performático de varias teorías consideradas como muy experimentales y arriesgadas, incluso hasta el día de hoy.

Durante estos años de la CCRU, Fisher también hace parte del grupo de música techno D-generation, y a la par, bajo estas influencias arriesgadas entre la filosofía, la cibernética, la teoría cultural, la literatura de ficción, la teoría crítica, el postestructuralismo y el aceleracionismo, desarrolla su Doctorado en Filosofía en la Universidad Warwick, culminando con una tesis fascinante (hoy al alcance del público), titulada ‘Constructos Flatline: Materialismo Gótico y Teoría-Ficción Cibernética”(1999), donde plantea muchas de sus preocupaciones, para hacer una revisión crítica de la cultura contemporánea, desde una perspectiva cibernética y ficcional.

Posterior a su participación en la CCRU, Fisher toma un camino de enseñanza post-secundaria, y comienza a escribir, desde el año 2003, su blog titulado al igual que su pseudónimo, K-Punk (K de Cibernética, ergo Cyber-Punk), considerado hasta el día de hoy, uno de las experiencias de blog sobre teoría cultural -mezclando efectivamente cultura pop, música, teoría crítica, ficción, filosofía, teoría cultural, política radical, cine- más importantes en la webblogsfera; que en recientes años, para nuestra suerte, muchos de los más destacados artículos de K-Punk, han sido recogidos a través de un(os) texto(s) editorial(es) titulado(s) de forma homónima.

Posterior a esto, se convertiría en profesor visitante del Departamento de Culturas Visuales y la asignatura de Cultura Visual y Sonora del Goldsmiths College de la Universidad de Londres, para seguir reforzando muchas de sus apuestas conceptuales y elaborar otras tantas que devendrían en posteriores publicaciones.


Entre estas debemos destacar varios libros de su producción intelectual, como ‘Jacksonismo. Michael Jackson como síntoma’; el reconocido ‘Realismo Capitalista: ¿no hay alternativa?’; el ensayo “Exiting the Vampire Castle”, “Los fantasmas de mi vida: escritos sobre depresión, hauntología y futuros perdidos“, la antología sobre la era del post-punk (junto a Kodwo Eshun) ‘Post-Punk Then and Now’, y su publicación póstuma -publicada poco después de su fallecimiento a causa de suicidio, a la temprana edad de 48 años, producto de su lucha contra la depresión- “Lo raro y lo espeluznante”, en el 2017; en suma, un corpus de publicaciones que hasta el día de hoy nos sigue maravillando y fascinando, con sus inagotables provocaciones alrededor de leer la cultura popular contemporánea desde «otros» lugares filosóficos, políticos y ficcionales, en la deriva, desde un deseo postcapitalista, por un “comunismo ácido”.

Por esto y por mucho más, celebramos su aniversario, deseando una larga vida a su obra, memoria y legado. A tu salut, mr. K-Punk!!!